Robo de Aire acondicionado en el HCD de Pinamar. ¿Robo? ¿Advertencia? Prevención situacional.

Inseguridad ciudadana.
Nadie está exento
Increíble pero real se robaron el equipo de aire acondicionado del concejo deliberante de Pinamar

Escuchen con atención este audio en especial a partir del minuto 3:30 donde describe Maxi Santini el origen de la organización de la comunidad, de manera solidaria, en la modalidad de prevención situacional del delito.

Su relato me retrotrajo a la experiencia que he  desarrollado junto a otros vecinos de Saavedra en situación semejante, conformando la comisión organizadora
Así nació el Plan Alerta de Vecinos Solidarios el 17 de Septiembre de 1997, con apoyo de la Dirección de Política Criminal del ministerio de Justicia y DDHH, Dr. Mariano Ciafardini, Licenciada María Elena Schinelli.
 He aquí las comunicaciones iniciales.



¿ Será Ud. la Próxima Víctima ?

La seguridad se ha convertido en uno de los factores que tienen mayor incidencia sobre la calidad de vida de los habitantes de una comunidad que, además de las agresiones que reciben diariamente por la desocupación, el difícil acceso a la salud y educación, marginación, exclusión y discriminación, no se los protege del delito ni la violencia.


Las actividades de prevención deben ser ejecutadas y coordinadas en nivel municipal, partiendo de un concepto innovador pues no presupone que la seguridad concierne únicamente al estado, la policía o los servicios privados de seguridad; parte de la idea de construir una coalición local entre ciudadanos, ONGs, instituciones del Estado y Policía que permitan el diagnóstico y tratamiento de los problemas de seguridad. Deben participar en el esfuerzo solidario y cooperativo de los servicios sociales, centros de recreación, escuelas, Policía, Justicia y respaldados por el sentimiento de solidaridad entre los miembros de la comunidad.

No se puede contrarrestar la violencia urbana simplemente reprimiéndola, la acción debe centrarse en la prevención de las causas que la originan.
La irrupción del reclamo de la ciudadanía y la necesaria reflexión apuntan al mismo interrogante: ¿cómo la sociedad define, produce y garantiza un nuevo bien social, La Seguridad?.

La actualidad de la demanda no es casual; por el contrario, sólo es pensable y, lo que es más, sólo puede resolverse en el marco actual de desarrollo democrático.
En un sistema autoritario, el problema de la producción y administración del bien seguridad se confunde con la apelación abstracta del orden. Ese orden se nos presenta como un bien definido y externo a la sociedad que se aplica verticalmente, y su convalidación, el uso de la fuerza, aparece como el argumento único ante el desorden.

En un sistema democrático, el concepto de orden está directamente producido por el consenso de todos los actores, en forma de interacción horizontal.
En ese marco, el consenso reduce la conflictividad de los actores y diversos niveles públicos y privados van graduando y resolviendo distintas clases de contradicciones. Con ello no sólo se obtiene una seguridad más sólida (al ser más flexible) sino que se crean diversos mecanismos de resolución de conflictos previos al uso de la fuerza.

Es evidente que una sociedad democrática también deberá utilizar la fuerza en determinados casos (como solía decir De Gaulle citando al Cardenal de Retz, "las leyes desarmadas caen en el desprestigio"). Pero estos casos son los verdaderamente finales, excepciones donde su uso tiende a restablecer las reglas de juego consensuadas y no a imponer un autoritarismo externo. Construir en democracia es aparentemente más complejo que el ejercicio ordenancista. Sin embargo, es, a medio plazo, infinitamente más eficaz, en el caso específico permite utilizar la fuerza con mucha mayor economía, eficacia y direccionalidad.

Creo que, en el momento en que nuestra sociedad se interna preocupada en el álgido debate de la seguridad, es necesario reflexionar sobre estos puntos de partida. Sólo si los tenemos absolutamente claros podremos recomponer el espacio colectivo de libertad contra el miedo evitando el facilismo de la mayor apelación a la fuerza que, tras una apariencia de eficacia, sólo significa bloquear el camino, no siempre fácil, de las verdaderas soluciones.(1)

En otros países, Inglaterra por ejemplo, las instituciones Policía y Justicia poseen una dinámica, compromiso y efectividad muy diferente a las nuestras ; todavía no podemos compararlas pero a ello aspiramos. Para alcanzar este objetivo debemos empezar por organizarnos y protegernos unos a otros ; nuestra acción estimulará a la Policía a actuar cuando se lo requerimos y a la Justicia a cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma. Será el inicio de una renovación integral de nuestras Instituciones porque el cambio más profundo se hizo en la raíz genuina de una sociedad democrática, en la ciudadanía consciente de sus deberes y derechos constitucionales.

(1)Referencia: Autoridad, Orden y Consenso,
Autor: Daniel Malcom (Milenio Año 1, Nº2, Invierno 98. Revista del Centro de Estudios de Sociedad y Seguridad. Universidad Nacional de General San Martín). 


Definiciones

1. El vecino no está obligado a participar . Deberá actuar según sus convicciones respecto a sus derechos y obligaciones ciudadanas.
2. El tiempo de participación será definido por cada adherente en forma individual ; cuando decida alejarse del proyecto se le sugiere advierta de su decisión al coordinador de cuadra quien evaluará la forma de salvar el déficit generado.
3. El vecino no se transforma en policía ni informante. Sólo asumirá el papel que le corresponde como ciudadano de una República en el sentido estricto de la expresión, trabajando en defensa de su vida, la de su familia y su propiedad.
4. La adhesión al proyecto lleva implícito contar con la participación activa de su familia. Los menores de edad deben ser educados para su propia prevención personal y , si vieran algo extraño, advertir al adulto para que tome la decisión pertinente. Esta tarea requiere madurez, responsabilidad y sentido común.
5. El patrullaje preventivo a semejanza de los policías o vigilantes armados está severamente contraindicado por ser físicamente peligroso e implicar severos problemas legales. Sin embargo, la información que pueda obtener cuando recorre la calle (por ej. paseando al perro) tendrá mucho valor ; será conveniente coordinar recorrido y formas de comunicación con la unidad funcional respectiva.
6. Sistemas parecidos funcionan en otros países ( Inglaterra, USA) y son muy efectivos ; reducen la incidencia delictiva, ayudan a su detección, facilitan los procedimientos judiciales y disminuyen el miedo de sus habitantes. Inglaterra cuenta con 157.000 programas de observadores comunitarios que cubren la extensión de seis millones de casas y afectan diez millones de personas.
7. Estos programas colaboran también en la detección de violencia familiar y protección de menores.
8. Cada unidad funcional decidirá su modalidad de trabajo según el régimen de vida de sus miembros ( alarmas, coordinador, horas de riesgo, puntos críticos). para ello contará con la información necesaria, la que será similar a todas la unidades .
9. Será punto de partida para el posterior desarrollo de actividades comunitarias dirigidas al afianzamiento de las Instituciones de Seguridad y Justicia.
10. Los miembros del proyecto no asumen la responsabilidad de la seguridad, esta es un deber propio e indeclinable del Estado ; los ciudadanos sólo cumplirán con sus deberes y derechos constitucionales.

Principios Operativos


1. Los vecinos de una cuadra (Unidad Funcional) deberán unirse y establecer los momentos en que se hallan más expuestos, los Horarios Críticos (ingreso o egreso al hogar o al garaje, horarios escolares y laborales vacaciones). Simultáneamente intercambiarán los números de teléfono y definirán la forma de alertarse que consideren más adecuada.
2. Acentuarán la observación en su cuadra durante los Horarios Críticos, buscando signos sospechosos de actividad delictiva próxima (personas extrañas en actitud de espera, el paso reiterado de un vehículo desconocido, etc.).
3. Identificarán el área bajo custodia vecinal con carteles en las columnas de luz y postes telefónicos dando como referencia el número de teléfono de la Comisaría del área.
4. Eliminarán los signos identificatorios de propiedad deshabitada, colocando residuos en sus basureros, retirando correspondencia y diarios, encendiendo las luces exteriores, etc.
Se consideran tres tipos de situaciones clásicas :

A )- Actitud sospechosa fuera de horarios críticos.
Debe consultarse, en primera instancia con otros adherentes para mejorar la observación e identificación de los sujetos o vehículos afectados. Si la sospecha persiste se procederá a llamar a la Policía aportando la mayor cantidad de datos posibles.

B )- Actitud sospechosa en horario crítico .
Debe accionarse la alarma sonora o lumínica previamente establecida y llamar a la policía. Si uno de los vecinos está aproximándose en automóvil, deberá seguir camino para no exponerse gratuitamente. Una sospecha en horario crítico es sinónimo de Peligro Inminente. La alarma será efectiva por varias formas por advertir a un ciudadano del riesgo, disuade al delincuente e intensifica la observación del hecho.

C )- Delito en curso.
Debe accionarse la alarma en forma insistente y llamar a la Policía declarando que se está presenciando un delito en curso. Los adherentes jamás deben involucrarse físicamente, luchando contra los delincuentes ; pueden gritar, hacer ruido etc., con la intención de provocar el aborto del delito. Deben observar con cuidado a los criminales, su vestimenta, vehículos y eventual ruta de escape ; estos datos serán ofrecidos a la Policía posibilitando la persecución. Se prestará a la víctima socorro, ayuda, traslado a un centro asistencial, acompañarla a hacer la denuncia y ofrecerse en calidad de testigo.


Otras Actividades.

Luego de la constitución del Grupo de Observación se dará a cada uno de los miembros instrucción adecuada en la prevención individual del delito, protección domiciliaria y signos de actividad delictiva. Estas charlas serán dadas por policías experimentados y criminólogos. Para este objetivo se harán las gestiones necesarias ante distintas instituciones como Policía, Ministerio de Justicia, etc. En su defecto la información será obtenida de otras fuentes responsables.
Cada unidad funcional deberá designar a un coordinador el que mantendrá contactos con los de las otras unidades o áreas. Este tendrá, además de sus funciones comunes a las del observador, la responsabilidad de acompañar (o en su defecto designará un relevo) a la víctima a realizar la denuncia, gestionar contacto con Centros de Ayuda a la Víctima, iniciar gestiones ante representantes judiciales a fin de lograr conformar la figura del querellante, etc.
Cuando se hallen consolidadas la Unidades Funcionales se promoverá la formación de grupos de control de gestión en temas Urbanismo y Seguridad, se procederá a la difusión del proyecto por todos los medios a los que se logren acceso. Se tendrá especial cuidado en evitar proselitismo político. Los coordinadores serán ad-honorem.



Los coordinadores tendrán también la responsabilidad de actualizar a los miembros de las unidades funcionales sobre cambios en los signos de prevención, diferentes modus operandi, etc.

Mayor información sobre este tema de prevención comunitaria ver:

http://planalerta.tripod.com/index.htm

 http://planalerta.tripod.com/plan_alerta.htm

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